CURIOSIDADES
Los
CHAPINES (siglo XV) zapatos sobre plataformas de piel,
madera o corcho,
se habían hecho populares en ciertas ciudades
de Italia, así como en España, donde
el confesor de la reina Isabel se quejaba de que los
zapatos de un codo de altura (aprox. 40 cm.) de sus
días estaban agotando la provisión de
corcho de la nación. Pero, además del
punto de vista interno, los legisladores italianos
observaron que, al elevar a las mujeres tan por encima
del suelo, se burlaban las leyes que regulaban la
cantidad de tela de un vestido limitando las colas
que arrastraban.
Lo
que realmente condenó los chapines fue sin
embargo la amenaza que estos constituían mas
como extravagancia moral que económica. Todo
el mundo observó la inmovilidad que producían
en las mujeres, que se arrastraban renqueantes sobre
ellos, como si anduvieran sobre zancos.
Aquí,
lo que impedía caminar eran los zapatos, característica
que en la Venecia del siglo XV invitaba a la comparación
con la costumbre china de los pies vendados.
Los
legisladores de esa ciudad llegaron a condenar la
moda porque" mujeres embarazadas, incapaces de
sostenerse cuando caminan por la calle con zapatos
tan altos, cayeron y recibieron tanto daño
que abortaron, en perdición de un cuerpo y
un alma".
Su
contribución a la esterilidad y a la perdición
espiritual los hicieron mas apropiados para las prostitutas,
a quienes los destinaron algunos gobiernos.
Lo que un crítico inglés del siglo XVI
bautizara como su andar de prisionero las condenaban
a una pobre opinión en tanto esposas de ciudadanos,
a causa de que convertía a las mujeres en meras
figuras para exhibir, alejadas de la función
de vehículo de la reproducción social