Existen
evidencias que nos enseñan que la historia del zapato
comienza a partir del año 10.000 a.C., o sea, al final
del periodo paleolítico (pinturas de esta época en
cuevas de España y sur de Francia, hacen referencia
al calzado) . Entre los utensilios de piedra de los
hombres de las cuevas, existen diversas de estas que
servían para raspar las pieles, lo que indica que
el arte de curtir el cuero es muy antiguo. En los
hipogeos (cámaras subterráneas utilizadas para entierros
múltiples) egipcios, que tiene la edad entre 6 y 7
mil años, fueron descubiertas pinturas que representaban
los diversos estados de la preparación del cuero y
de los calzados. En los países fríos, el mocasín es
el protector de los pies y en los países más calientes,
la sandalia aún es la más utilizada. Las sandalias
de los egipcios eran hechas de paja, papiro o entonces
de fibra de palmera
A lo largo de la historia,
el zapato y los materiales que lo forman, han evolucionado,
incluso en aspectos totalmente divergentes, se han
empleado metales, pieles, (algunos sin curtir o con
pelo), hojas de palmeras, maderas de diferentes tipos,
sedas, bordados y una larga lista de materias diversas.
En las alturas del tacón también comprobamos unas
diferencias notables: calzado con plataformas, con
tacos, planos, con alzas, chapines venecianos o los
célebres zapatos de Luis XV. Pero, sin duda, el modelaje
"el diseño" de cada época es notoriamente distinto
y, en algunos casos, incluso muestran una agresividad
poco corriente; recordemos los calzados de Anjou con
las puntas hacia arriba, las sandalias egipcias grabadas
y adornadas, las botas de la Edad Media o los calzados
pertenecientes a determinados grupos de población
(chinos, árabes, pakistanies...). Observar la evolución
del calzado es, de alguna forma, estudiar la Historia
de la Humanidad.

En
Mesopotamia eran comunes los zapatos de cuero crudo,
amarrados a los pies por tiras del mismo material.
Los coturnos eran símbolos de alta posición social.
Los
Griegos llegaron a lanzar moda como la de modelos
diferentes para el pie izquierdo y derecho.
En Roma el calzado indicaba la clase social y, los
cónsules por ejemplo usaban zapatos blancos, los senadores
zapatos marrones prendidos por cuatro cintas negras
de cuero atadas con dos nudos, y el calzado tradicional
de las legiones eran los botines que descubrían los
dedos.
En la edad media, tanto los hombres como las mujeres
usaban zapatos de cuero abiertos que tenían una forma
semejante a las zapatillas. Los hombres también usaban
botas altas y bajas amarradas delante y al lado. El
material más corriente era la piel de vaca, pero las
botas de calidad superior eran hechas de piel de cabra.
La padronización de la numeración era de origen inglesa.
El rey Eduardo (1272 -1307) fue quien uniformizó las
medidas. La primera referencia conocida de la manufactura
del calzado en Inglaterra es de 1642, cuando Thomas
Penddlton proyectó 4000 pares de zapatos y 600 pares
de botas para el ejército. Los movimientos militares
de esta época iniciaron una demanda sustancial de
botas y calzados. A mediados del siglo XIX comienzan
a aparecer las máquinas para auxiliar en la confección
de los calzados, pero solamente la máquina de costura
pasó a ser más accesible. A partir de la cuarta década
del siglo XX, grandes cambios comienzan a sucederse
en las industrias del calzado; como el cambio de cueros
por gomas y también materiales sintéticos, principalmente
en los calzados infantiles y femeninos.