Paulina Millán
¿Por qué existe el lesbianismo?
No se han hecho investigaciones específicas sobre mujeres.
Incluso el estudio de la genética como posible causa de la
homosexualidad se ha realizado con hombres. Y para descartar
“causas”: la hormonal, la educativa, que si el abuso. A pesar de que
se han elaborado muchas teorías, a la fecha no se ha encontrado una
explicación.
¿Y no se está metiendo en un mismo saco a lesbianas y
bisexuales?
Sí, todo el tiempo. Además, hay muchas mujeres que se juntan con
grupos lésbicos, pero su vida sexual y hasta afectiva es
completamente bisexual.
Aunque su identidad y su sentimiento de pertenecer a un grupo son de
lesbianas, pues lo lésbico está más estructurado.
¿Qué porcentaje de la población lo es?
No hay datos definitivos separados por género,
entre hombres y mujeres. Pero se puede decir que juntos bisexuales y
gays serían un 10 a 15 por ciento de la población. Exclusivamente
homosexuales o lesbianas, alrededor del 7 al 10 por ciento, según
distintos estudios.
¿Qué significa ser lesbiana hoy en nuestro país?
Las lesbianas se sienten mas libres que hace dos décadas, más
tranquilas siendo quienes son. Se sienten más libres de manifestar
su afecto, de hablar de su sexualidad y de poder expresarla. La
palabra lesbiana empieza a tener menos estigma; antes era un insulto.
En la comunidad lésbica las más visibles son las mujeres jóvenes.
Muy rápido saben lo que es ser lesbiana,
no les da miedo asumirse, y han impulsado también a las generaciones
anteriores. Ahora que mujeres jóvenes se han atrevido a vivir
abiertamente, también las más grandes deciden acercarse a los
espacios lésbicos.
Lo negativo es que todavía ser lesbiana es ser marginada. Más si eres joven y lesbiana: las leyes no te
protegen lo suficiente. Si eres adolescente, tus papás pueden
castigarte o prohibirte cosas.
¿Qué hace falta?
Las campañas para evitar la discriminación son buen inicio para
aprender a respetar a los diferentes. También se empiezan a hacer
leyes; pero no toda la gente está dispuesta a denunciar cuando la
discriminan. Está pendiente el reconocimiento de las parejas
homosexuales, el derecho a adoptar hijos. Y los derechos de las
jóvenes.
Las jóvenes están desprotegidas, como cuando la mujer casada no
podía decir que la había violado su marido. Los padres pueden
golpear, correr, desheredar; pero no hay ley que ampare a las hijas.
Aunque seas menor de edad, nadie te puede llevar a una institución
psiquiátrica sólo porque seas gay.
Pero si a una joven la obligan a tomar terapia para “cambiar” su
orientación, no es delito. Si le prohíben salir a ver a su novia, no
es delito.
Las supuestas terapias para cambiar son un abuso, son violencia,
destruyen la autoestima. Se sabe que no se puede cambiar la orientación
sexual; las terapias sólo terminan lastimando la vida de
la persona.
¿Qué le dirías a una mamá, a un papá que sospecha que su hija
es lesbiana,
y no le gusta la idea?
Que le manifieste que la acepta y que la ama, sea como sea. Eso
evita muchos problemas: que se fugue de su casa, que empiece en
drogas, que empiece a beber alcohol, que intente quitarse la vida.
Lo que más le importa a su hija es ser escuchada y saber que la
aceptan.
Brujas, marimachas y delincuentes: la historia del movimiento
lésbico en México
Fuente: Identidad lésbica, una mirada histórica/ Cecilia Riquelme
Ugarte.
• 1621. Acusadas en Acapulco de brujas, hechiceras, embusteras y
“de vivir infame”, el acta inquisitorial dice que Isabel de Urrego
sienta sobre su falda a Juana María y le da pedacitos de su propia
comida diciéndole, como si fuera su amor: ¡come mi vida!, ¡come mi
alma!
• 1780. María Josefa de Ita, doncella de 21 años, acudió al
comisario del Santo Oficio, en el Convento de Santo Domingo, para
denunciar a María Gertrudis de la Cerda, soltera y dueña de una
chocolatería, quien le había solicitado varias veces “pecar con
ella, María Josefa como mujer y María Gertrudis como hombre”.
• 1842. El periódico El Siglo XIX publica que Madama Boyard,
“famoso marimacho” de exterior femenino pero diestra con las armas
de fuego, declara ante el juez: "Yo he dado golpes con un rastrillo
a ese hombre porque lo merecía. Él estaba con otros 3 o 4 de su
especie, y todos decían injurias a mi dama de compañía."
•1904. Emilia M. dice al criminólogo Carlos Roumagnac que en la
Cárcel de Belem “las que desempeñan el papel masculino no se peinan
con raya o se la abren al lado derecho, velan por su mujer, la
miman, la defienden y riñen por ella con tanto o más furia que los
hombres; las que desempeñan el papel de hembra se peinan con la raya
del lado izquierdo”.
Tres décadas de movimientos políticos en México
Fuente: Gritos y Susurros: Una Historia Sobre La Presencia
Pública De Las Feministas Lesbianas/ Claudia Hinojosa
• 1975. Conferencia del Año Internacional de la Mujer: se difunde
un comunicado anónimo atribuido a Nancy Cárdenas: Declaración de las
Lesbianas de México.
• 1978. Marcha del 2 de octubre: primera participación pública de
lesbianas y homosexuales, con la consigna: “No hay libertad política
si no hay libertad sexual”. La primera Marcha Anual del Orgullo
Lésbico Gay se realizó el año siguiente.
• 1982. El PRT que postulaba a Rosario Ibarra como primera mujer
candidata a la presidencia, también postula una lesbiana para diputada.
• 1987. Primer Encuentro de Lesbianas Latinoamericanas y del
Caribe.
• 1991. XIII Conferencia de la Asociación Internacional de
Lesbianas y Homosexuales (ILGA): se realiza en Acapulco porque
grupos conservadores lo boicotean en Guadalajara.
• 1999. Artículo 281-bis del Código Penal del Distrito Federal:
especifica la discriminación por orientación
sexual.
• 2001. Iniciativa de Ley de Sociedades de Convivencia, promovida
por Enoé Uranga en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Reconocería derechos patrimoniales y seguridad social para parejas
independientemente de su sexo.
• 2003. Ley Federal para Prevenir la Discriminación. Primera
Marcha Lésbica.
• 2004. VI Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y del
Caribe.
• 2005. Primer Festival Lésbico de la Ciudad de México:
lanzamiento de la primera campaña contra la violencia entre mujeres.