Eran
las nueve menos cuarto.Esperaba a mi compañero
de trabajo,un chico desaliñado con cara de niño.
El
frio entraba por cada parte de mi cuerpo.Intentaba en
vano calentarme las manos soplando una y otra vez mis
insensibles dedos cuando de repente la ví, ,justo
en frente de mí,moviendo compulsivamente sus
piernas,golpeando en breves pausas sus pies contra el
suelo.
Siempre
esperaba a Antonio en el mismo sitio,en los alrededores
del metro de Atocha.Pero ese día fué increible....todo
fué distinto.Todo el paisaje al que yo estaba
acostumbrada,el bullicio de la gente que va a trabajar,la
suciedad del asfalto interpratada por los pasos de toda
esa masa...., de repente ,cambió.Cambió
con su mirada, lo iluminó todo hasta el extremo.Ella.
No
sé como llegué al trabajo, seguramente
finjiendo que escuchaba a mi compañero en toda
su humilde conversación. Sólo sé
que me encontraba inmersa en el recuerdo de su imagen.Entre
cafes y discursos de propuestas de trabajo,exclusibamente
la deseaba. El día siguiente amanecío
del color de sus ojos.Esperaba con ansía llegar
a las proximidades del metro.Deseaba volver a encontrarla.
Me
duché tan deprisa que el agua no mojó
mi cuerpo.Me vestí y salí corriendo. Cuando
llegué no estaba,busqué hasta más
allá del Prado,pero no estaba. _Hey! gritó
Antonio. _Hey!Mónica! Soy yo! Había reconocido
la voz de mi compañero,sin embargo estaba tan
absurdamente introducida en la busqueda de mi deseo,
que no presté atención a ninguno de mis
sentidos. _Ah,perdona tío no te había
visto... _No te preocupes...vamos? _Sí. Contesté.
_Hey! Era distinto...Me dí la vuelta. _Si? _Disculpa,ya
te marchas? _Esto...bueno.. _Mónica! vienes o
qué?! _Ehhhn..no Antonio, ve bajando,ahora nos
vemos. _Como quieras pero si viene el metro lo cojo,allá
tú si llegas tarde. Mientras Antonio se marchaba
intenté encontrar alguna palabra que enlazando
con otra no resultase estúpida. _Perdona...es
mi compañero de trabajo,me llamo Mónica.
_Lo sé, ayer quise hablar contigo pero me dió
mucho palo. Mi cara reflejaba perplejidad absoluta.No
podía creérmelo,ya era demasiado subrealista.Alguien
que me dejó embobada todo el día me estaba
hablando con una proximidad casi intimidante. _Creo
que no me recuerdas.. soy Sara Gancedo, coincidimos
el primer año en la facultad. Sara Gancedo?ummmm.....
En ese momento me acordé de ella.Era una chica
que apareció alguna vez por clase,casi no cruzamos
en un año más de diez frases,y además
había cambiado radicalmente,si no llega a ser
por esos ojos nunca me hubiese recordado a nadie. _Ah!
ya me acuerdo! qué tal,cómo estás?
_Bien,terminé la carrera en Barcelona y ahora
estoy en Madrid trabajando,ayer te ví y hoy volví
por aquí para ver si te encontraba...tienes tiempo
para tomar un café? _Bueno..la verdad esque dentro
de diez minutos entro a trabajar...quieres que quedemos
a comer? _Me parece genial!Mira, te doy mi dirección
y comemos algo en mi casa,vale? Yo vivo por aquí.
_Si quieres comemos algo fuera..lo digo para que no
te preocupes por hacer nada. _Qué va! yo encantada!
me encanta cocinar! Toma, ésta es,...a las tres
te viene bien? _Sí,perfecto _Entonces a las tres.
Nos
despedimos con un beso que hizo estremecer mi cuerpo.Sólo
con el roce de sus mejillas.Qué era todo eso?
No pude trabajar en toda la mañana,estaba perdida
totalmente en su cuerpo. Cuando llegué a su casa
no podía creerlo,ella hablaba y reía;yo
solamente podía observarla.Mientras sacaba unas
cervezas de la nevera me abalancé a su cuello,lo
besé apasionadamente...ella me correspondió
con ansia.Acabamos deshaciendo la cama con los espasmos
de nuestras piernas.La pasión de ese momento
lapidó mi pulso, jadeos,la humedad de su lengua....su
sexo. Nos despedimos con miles de besos y el intercambio
de números de móvil. A partir de ese momento,comenzamos
a vernos con frecuencia,al principio un par de días
a la semana,luego los encuentros eran casi en dias alternos,nos
alimentabamos practicamente de nuestras bocas, y al
cabo de dos meses era tan conocida para su apartamento
como ella.Lo único que nos diferenciaba de no
estar viviendo juntas era que los fines de semana no
soliamos compartirlos con asiduidad,ella viajaba a Barcelona
para estar con su familia a la cual estaba muy unida.
Yo solía quedarme en mi piso,pero uno de esos
fines de semana Sara cogía el avión de
las siete y media de la mañana,y me molestó
la idea de tener que irme tan pronto a mi casa, así
que me quedé durmiendo en la cama y cuando desperté
me aproveché de la magnífica idea de llevarme
el portátil, y continúe mi estancia durante
todo el fin de semana trabajando en su apartamento.
Era genial estar entre sus cosas sin ella.Todo olía
a su piel.Me sentía entusiasmada y satisfecha
de encontrarme allí. Cuando me llamó al
móvil su voz dulce y cariñosa se torció
y se volvió agresiva cuando le dije que no estaba
en mi casa, que había decidido quedarme trabajando
allí para esperar su vuelta y amarla desde que
abriese la puerta.
_Qué
haces allí? _Pensé que no te importaría,
supuse que dabas por hecho que me daría pereza
volver sín ti a mi casa...como me has dejado
solita.... _Pues no deberias haber supuesto nada,la
verdad.Nunca hemos hablado de quedarnos en el apartamento
de la otra cuando nos separamos.Además son sólo
dos días, ni que no fueramos a vernos más
hija..... En ese momento supe que algo extraño
sucedía.¿Hija? ¿con ese tono?...A
qué venía todo eso? _Vale, no te preocupes
que ya me voy,no pensé que te molestase tanto.
_No déjalo ya,si quieres quedarte,quédate.Pero
sólo te pido que seas respetuosa con mis cosas.
_Joder! Por qué dices eso?Me voy y listo!Tampoco
he infringido ninguna ley!Y nunca he sido irrespetuosa
con nada tuyo,ya te vale! _No, ya lo sé...lo
siento,esque estoy nerviosa....Perdóname cariño,he
discutido con mi familia y no estoy de muy buen humor.
Quédate anda,que me hará ilusión
enconrarte allí cuando llegue mañana.Por
favor,esperamé entre mis sábanas. _Bueeeno.Pero
sólo te perdono si cuando llegues me amas para
no despegarte más de mí. _Hecho!. Tengo
que colgar,mañana hablamos...un beso. _Un beso.
Me
quedé un poco confusa con toda la conversación
pero feliz de que me pidiese que me quedara. Me duché
después de acabar un proyecto,y cuando me disponía
a cenar comencé a preguntarme qué es lo
que le alarmaba tanto.De qué tenía miedo.
A las once y media estaba como una loca mirando en todos
sus cajones. _¿pero,qué estoy haciendo!!!?Son
sus cosas!Seré cotilla.... Y entonces cuando
guardé unos papeles en el cajón,mientras
lo cerraba,ví un sobre con fotografías,y
no pude resistir la tentación de abrirlo. Lo
primero que ví fué la imagen de un gran
pene relajado encima de unas sábanas azules.El
resto de las fotografías eran de Sara con un
chico pelirrojo,en una ciudad del norte.
No
puedo explicar lo que sentí en ese momento,cada
imagen que veía despertaba en mí unos
sentimientos de impotencia e inseguridad como nunca
tuve.Entre la confusión y el mareo del momento,sólo
pedía que esas fotos estuviesen hechas desde
algo más de dos meses.Me aseguré pensando
en todos los momentos que habíamos estado separadas,y
llegué a la conclusión de que era imposible
que hubiese estado con otra presona. Pero seguí
buscando entre sus cajones.Entonces descubrí
su agenda. Cuándo llegó Sara no lo recuerdo
bien.yo estaba en un estado lamentablemente ébrio.
Lo que no se me olvidará es que antes de marcharme
en su ascensor, me escupió unas frases... _Te
lo dije. Ya lo has jodido todo. No podías estarte
quietecita sin cotillear nada,eh? Pues jódete,
yo nunca te prometí nada,ya lo sabías.
No
tuvimos una conversación en semanas, algún
día me llamaron y colgaron. Algún día
llamé yo y colgué. Pero no supe de ella.
Eran las nueve menos cuarto.
Esperaba
a mi compañero de trabajo en los alrededores
del metro de Atocha. _Hey!Mónica! Fuí
hacia Antonio cuando oí gritar mi nombre. _Mónica!
Era ella.Antonio me hacía aspavientos mientras
Sara se acercaba rapidamente. _Espérame...quiero
hablar contigo. Todo esto ha sido un caos, no puedo
estar sin tí ni un minuto más. _Vamos
o qué?-inquirió Antonio- No te espero,eh?
Por favor Mónica,quiero decirte algo...quiero
pedirte perdón. _Bueno..la verdad esque dentro
de diez minutos entro a trabajar.._Contesté sin
ganas y con muchos nervios. _Por favor.....quedamos
a comer? _Mónica! vienes o qué?!_ _Sí,
espera!... Mira Sara ya te llamo...ahora no me apetece.
_Como quieras, pero por favor llámame. Esto no
tiene sentido para mí, sólo quiero estar
contigo. No la llamé, y sus llamadas no tuvieron
contestación. No volví a verla más,durante
mucho,mucho tiempo. Hasta hoy.