Esta
joven tenista francesa cuyo puesto en el ranking de
la WTA se encuentra entre los diez primeros, es especialmente
conocida por haber declarado abiertamente su homosexualidad
y por poseer una extraordinara constitución física
que no le pasa inadvertida a sus adversarias que, si
la ganan, se sienten doblemente contentas por haber
vencido a un medio hombre,
como ocurrió con la inefable Martina Hingis,
o si pierden, es debido a que es imposible jugar
contra ella, es muy fuerte, tiene brazos y hombros de
hombre, se quejó Lindsay Davenport tras ser
derrotada en el Open de Australia.