"Vente pa Madrid...vente
Joselín". Así comienza una canción de los Ketama y así comienzo este viaje
para vosotras, para que conozcáis Madrid durante un fin de semana, para
que disfrutéis caminando por sus calles, tomando unas cañas, unas tapas
y/o unos churritos por la tarde.Un
buen paseo, a lo mejor un museo y una buena y rica cena.
Después la noche aparecerá
y tendréis que llegar hasta Chueca. Allí prácticamente
hay de todo, los bares y discotecas se abrirán para vosotras. Estáis en
la capital de España. Aquí estamos muchas. Muchas
chicas de distintos colores, rubias, morenas, pelirrojas, mulatas, negras,
blancas. Y... casi todas nos vemos en Chueca, aunque también visitamos Lavapies donde existen un buen número de pubs y bares de cañas en los que nos reunimos.
El sábado por la mañana
podría ser agradable un buen paseo por El Retiro.
El Retiro es el parque más grande de la ciudad y allí, dentro de él está
el estanque. Se pueden alquilar unas barcas para remar o intentarlo al menos
y reiros un rato. En sus avenidas veréis payasos, grupos de sudamericanos
tocando música étnica, echadores de cartas y leedores de manos y quioscos,
muchos quioscos.
Después bajaros al Palacio de Cristal del mismo parque y disfrutad mirando. Los patos
del pequeño estanque os acompañarán. Si a alguna os apetecen los museos
hay que irse al triángulo del Prado.
En un espacio muy pequeño
tendréis la oportunidad de visitar el Museo Reina
Sofía con su ascensor de metacrilato y sus estupendas colecciones
temporales. Es bueno entrar y tomarse algo en el claustro interior (recordad
que fue Facultad de Medicina), la tienda del museo es bonita, un poco cara
pero con objetos que no encontrareis en otros lados.
Cerca está la Colección
Thyssen Bornemisza. Es cara la entrada pero su colección de pintura contemporánea
es impresionante. En frente el Museo del Prado. Al lado de este está el
Botánico. Si venís en primavera es una delicia contemplar las flores
y las plantas.
Para comer podéis a Casa
Marta, muy cerca de la Plaza de Oriente, para que luego caminéis entre los
reyes visigodos y veáis los Jardines de Sabatini. Después de comer más vale
que os echéis una siesta, si es que queréis aguantar la noche madrileña,
pero si os empeñáis en andar, poneros en la calle Mayor, hacia la Plaza
Mayor. Allí podréis tomar un cafetito mientras que veis a los pintores hacer
caricaturas de los turistas y después entrar en la Puerta del Sol, donde
no hay puerta pero si hay Oso, el famoso Oso y el Madroño. Y la estatua
del Rey Carlos III, dicen que fue el mejor alcalde de Madrid.
Desde allí y por la calle
Carretas podréis subir a la Plaza de Benavente y desde allí torciendo a
la izquierda llegaréis a la Plaza de Santa Ana. De esta plaza salen las
calles del Prado y Huertas donde hay restaurantes y cafés, y pubs de universitarios.
Si
quereis comenzar a visitar Chueca, ¡Adelante! Desde las calles Hortaleza
y Fuencarral, perpendiculares a la Gran Vía madrileña tendréis acceso a
multitud de tiendas y bares. Zapaterías, tiendas de ropa, librerías, Objetos
de regalo, floristerías etc.
Por la tarde podeis visitar
Berkana, la primera librería gay-lesbiana de Madrid, ahora se han trasladado
y se pude tomar café dentro de ella. O comparar una camiseta en El Tintero
con frases curiosas y motivos cachondos.
Llegada la noche deberíais
elegir con tino el restaurante para cenar. Chueca está llena de ellos. Mejor
reservar, no cuesta nada y os aseguráis sitio. Recordad que estáis en Madrid.
El Gula Gula, Miranda, La Bardemcilla (de la familia Bardem como su propio
nombre indica), el XXX del presentador Jesús Vázquez, o la Taberna Santander
si no os apetece cenar sentadas... Después de cenar sería bueno que pasarais
un rato por el Star este café funcioina durante todo el día, incluido comidas.
Ofrecen la prensa nacionak y tiene varios ambientes. Abajo una discoteca
con la mejor música con una excelente música.
¡Y... la noche ha comenzado:
La Bohemia, El Truco, Chueca Friends, Escape o Medea terminarán con vosotras,
pero si todavía queréis más o distinto probad en los sitios de Callao.Porque
si hay que ser sinceras la música en algunos de los locales de Chueca, no
es la más moderna. Está bien, se puede bailar, pero no están a la última.
El domingo , con una buena
resaca es bueno marcharse pronto a la marisquería La Paloma, en la calle
Toledo. Allí unas ostritas baratas y buenas y unas gambas al ajillo os despertarán.
Estáis en pleno rastro. Gafas de sol puestas y bolsos cerrados ( a ser posible,
el dinero en los bolsillos y así evitaremos robos) el rastro es enorme,
tomároslo con calma y comenzad a bajar por la Ribera de Curtidores, ropa,
regalos, discos, muebles, gafas de sol, zapatos, antigüedades, todo lo que
queráis, todo, absolutamente todo lo que queráis, lo vais a encontrar allí.
A las dos y media es hora
de volver a subir hacia el Teatro de La Latina, allí al ladito, frente al
mercado de La Cebada está el El Viajero y El Bonano. Actores, periodistas
y gentes de dos mil raleas se juntan para comentar la noche pasada, os pueden
dar las cuatro, las cinco o la seis, depende de la prisa que tengáis.
Un beso para todas.
Concha.